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domingo, 9 de marzo de 2014

¿Se puede hacer más para combatir la violencia de género?.


Hoy en La Vanguardia de Barcelona se publica una noticia de violencia de género que, por si sola ya es terrible, pero más impactante es que se conozca el mismo día 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer en el que se hacen tantas referencias públicas sobre la situación de las mujeres en nuestra sociedad. En la noticia se describe el “secuestro de una mujer de 21 años por parte de su pareja sentimental, de 27 años y con la que mantenía relaciones desde hace unos meses”. Este secuestro ha durado varios días. En esa noticia se informa de la denuncia de que la mujer sufrió graves malos tratos físicos, sexuales e incluso torturas en los días que duró su retención. Todo esto ha sucedido en una población cercana a Barcelona. Además en el domicilio del agresor estaban sus padres que también han sido denunciados por colaborar en este suceso y que también están imputados.




A la vez que esta noticia aparece en la prensa española, diversos medios de comunicación internacionales se hacen eco de una nueva regulación de seguridad para combatir la violencia contra las mujeres y que se ha puesto en marcha en Inglaterra y Gales. Se trata de una nueva normativa que permite a las mujeres interesarse ante la policía por el historial de antecedentes de violencia domestica y de otro tipo de sus parejas. El Ministerio de Interior ha publicado la puesta en marcha de este programa precisamente el día 8 de Marzo. Se trata de un programa, que se inició en fase de pruebas en 2012, para proteger a las posibles víctimas de violencia de género y domestica. El programa pretende mejorar las condiciones de seguridad y protección (especialmente de auto-protección) de las mujeres en situación de riesgo de ser maltratadas y agredidas. Se le conoce con el nombre de la “Ley Clare”  en memoria de Clare Wood, una mujer de 36 años asesinada por su exnovio en 2009. Este asesinato refleja, además de la realidad mas grave de la violencia contra la mujer en la pareja, otra, la dificultad por parte de la policía de actuar con eficacia en situaciones como la que sufrió esta víctima. Según la información divulgada Clare Wood fue estrangulada y quemada por su expareja en su casa de Salford, Manchester, en febrero de 2009.  El agresor, George Appleton – que fue encontrado muerto por suicidio días después del asesinato -, tenía un relevante historial de violencia contra otras mujeres, con periodos en prisión, que Clare Wood desconocía. En los meses antes de su muerte la joven contactó varias veces con la policía acusándole de agresión, amenazas e intento de violación. Una investigación de la respuesta policial concluyó posteriormente que la víctima no había recibido el apoyo y la atención necesarios, lo que motivó la revisión de la legislación y, tras una campaña de su padre, la introducción de la "ley de Clare".

Según la información de la prensa española acerca del secuestro que daba origen a este comentario, en cuanto la policía detuvo a presunto agresor de la mujer secuestrada, el juez inmediatamente ordeno el ingreso en prisión del detenido. En la noticia de La Vanguardia se añade “ el arrestado tenía tres ordenes de detención pendientes y una de ingreso en prisión. Pero la policía de la Generalitat todavía no lo había encontrado. Nunca estaba en casa. Además el individuo tenia cuatro antecedentes por violencia de género con tres parejas anteriores. El juez había ordenado ordenes de alejamiento de todas las víctimas anteriores”.


El problema de la violencia contra las mujeres es grave pero bien conocido y analizado. Los estudios sobre esta realidad, como el que acaba de publicar la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (http://fra.europa.eu/en/project/2012/fra-survey-gender-based-violence-against-women) nos dicen qué está pasando con esta la violencia contra la mujer en Europa. En España y, en Cataluña, disponemos de leyes que amparan una actuación eficaz para reducir esta forma de delincuencia. Per no es suficiente. Ahora nos toca mejorar la actuación profesional de todos los actores implicados en esta lucha y, como es el caso de la Ley Clare, introducir nuevas medidas que hagan más eficientes los recursos implicados en esta actuación social para eliminar la violencia contra la mujer.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Tecnicas de estudio y rendimiento

Como aprendemos por medio de las técnicas de estudio: algunos descubrimientos relacionados con el rendimiento.


Muchos de los aficionados a los blogs, post y otros documentos similares nos dedicamos a estudiar, aprender y también a enseñar. Creo que uno de los avances más consolidados del siglo XX, convertido en realidad social, es que el aprendizaje no acaba nunca y que nos ha de acompañar a lo largo de toda la vida. Cada vez hay más fenómenos como las “universidades de la tercera edad”, “cursos formación a lo largo de la vida”, “E-learning” y otras iniciativas similares.


Me ha llamado la atención un breve artículo de la revista Scientific American Mind (Septiembre/Octubre 2013) sobre la “ciencia del buen aprendizaje”. Entre otras cosas proponía que técnicas son las “que funcionan mejor” para aprender y cuales “funcionan peor”, a la luz de una revisión de más de 700 artículos científicos que se han ocupado de estos temas. 

Os propongo atender a este resumen porque reconocer las mejores técnicas para aprender y estudiar es prometedora en tanto que nuestro futuro es seguir estudiando.En el listado simplemente se habla de dos técnicas “claramente eficientes” y otras tres “prometedoras”. Las primeras serían algo así como de “obligado cumplimiento” y las tres restantes altamente recomendables en cuanto a su uso. Así que tenemos un total de cinco técnicas de estudio que son verdaderamente eficaces más allá de las preferencias personales que, como en todos los hábitos, son lo que más cuenta.

Entre las cinco mejores técnicas de estudio, según las evidencias, las dos mas eficaces, son:

El “auto-test”, someterse de forma auto-dirigida a pruebas de chequeo de los conocimientos adquiridos. Esta técnica es muy eficaz. Comprobar, por medio de pruebas realizadas fuera del aula y dirigidas por el propio estudiante, los conocimientos y habilidades adquiridas es la mejor técnica para mejorar el rendimiento. Existen diversos procedimientos para aplicar esta técnica pero lo esencial radica en que es auto-dirigida y fácil de llevar a cabo. Funciona en todos los niveles educativos y para cualquier materia, aunque el formato de las pruebas prácticas no sean iguales que las pruebas oficiales donde el estudiante demuestra sus logros.

La segunda técnica es el llamado “aprendizaje distribuido”. Frente a la más habitual forma de estudiar, que es la “masiva y muy cercana al momento de la evaluación”, la técnica de estudiar de forma extendida en el tiempo ha demostrado sus ventajas de forma nítida. La técnica del aprendizaje distribuido en el tiempo es eficaz, también, para un gran número de materias, niveles e incluso edades de los estudiantes. Se recomienda utilizarla en intervalos temporales medianamente largos ya que hacerlo en períodos cortos no ayuda a la mejora del rendimiento.

Y las tres más prometedoras, es decir aquellas en que hay evidencias parciales de que su práctica mejora el rendimiento, son las siguientes: 



La “interrogación auto-construida”, es decir hacerse preguntas sobre lo que se está estudiando. Es decir convertirse en un niño de 4 años, preguntarse constantemente el porqué de las cosas. Hacerse preguntas y buscar las respuestas facilita el aprendizaje. Esta técnica es muy útil en el aprendizaje de informaciones fácticas y mejora la memorización de los conocimientos si bien no se ha podido contrastar la persistencia de lo aprendido.

Otra técnica prometedora es la llamada “auto-explicación”. Esta técnica consiste en explicarnos a nosotros mismos, como si lo hiciésemos para otro, lo que hemos estudiado y después contrastarlo con los materiales en que habíamos estudiado aquello que nos hemos explicado (libros, apuntes, documentos…). Como la anterior técnica ésta sirve para integrar nueva información con conocimientos previos. Es muy útil en aprendizajes de materias procedimentales y de resolución de problemas formales. A diferencia de las anteriores no es una técnica fácil de usar y, posiblemente, es eficaz después de un cierto entrenamiento.

Por último la tercera técnica entre las prometedoras, que se conoce como “estudio de contenidos mixtos”. Es habitual que los estudiantes se concentren en una sola temática de forma exclusiva y durante un tiempo limitado, por ejemplo antes de los exámenes. Pues es más eficaz combinar temas y no esperar a acabar uno de forma completa para empezar con el siguiente. Esta técnica, que parece un tanto contraintuitiva, permite a los estudiantes seleccionar mejores métodos y comparar entre sí los contenidos y los tipos de problemas. Esta técnica depende de la heterogeneidad de las materias a estudiar y de sus contenidos pero para los estudiantes más competentes, esto es lo que se ha contrastado, les facilita un mejor rendimiento. Como la anterior técnica puede requerir un cierto entrenamiento en su utilización.

Los expertos también nos dicen qué “no funciona”, es decir que técnicas – algunas de ellas muy generalizadas – simplemente no aportan nada especial a la mejora en el rendimiento académico y educativo. Estas son: el “subrayado”, la técnica clásica que todos hemos practicado. Desde subrayar con lápiz hasta el moderno “iluminar” con rotuladores de colores (tanto en sus formatos reales como digitales). La “re-lectura”, esta técnica también muy extendida, se caracteriza porque después de una segunda lectura no hay evidencias de que se mejore el rendimiento del estudio. Otras tres técnicas bastante utilizadas, pero de las que no hay evidencia de que sean eficaces, son: “imaginar el texto leído”, “resumir” y “usar reglas mnemónicas”.




En cualquier caso conviene indicar, y así lo enfatizan los autores del trabajo que estamos comentando: las técnicas descritas no son una panacea. Las técnicas benefician solo a aquellos estudiantes capaces y motivados para utilizarlas. También dicen que su uso mejorara el rendimiento de los estudiantes en la mayoría de pruebas académicas que pretenden medir o evaluar sus conocimientos y aprendizajes.

Es posible que todas estas evidencias simplemente sirvan para el aprendizaje en el mundo académico (desde la escuela hasta la universidad) pero también es cierto que este tipo de aprendizaje es casi universal y cada vez más frecuente en todas las sociedades modernas. Si sirven como prometen en el mundo académico, aprovechémoslas. Según esta revisión  (Dunlosky y otros, 2013) los estudiantes no aprenden las mejores estrategias para estudiar quizás porque los profesores, ellos mismos, no las aprendieron y, como en la artesanía, la formación todavía se basa demasiado en la imitación y la copia.

(Dunlosky, J. y otros. (2013). Improving Students’ Learning With Effective Learning Techniques: Promising Directions From Cognitive and Educational Psychology. Psychological Science in the Public Interest. 14: 4-58)

martes, 5 de noviembre de 2013

Neurociencia y Justicia: el papel del cerebro en las decisiones que anteceden a los delitos.


Atención a los avances de la ciencia. Me he quedado gratamente sorprendido por el contenido y el desarrollo del debate sobre las aportaciones que la Neurociencia está realizando a la Justicia Penal 

Este es uno de los debates que se han incluido en el  World Science Festival, que este año se celebra en New York (EEUU) y que, como cada año, está dedicado a los mas importantes y sorprendentes descubrimientos que los científicos han descrito recientemente.




Entre las numerosas noticias de física, astronomía, genética, química, etc... aparece un debate acera de las implicaciones que tienen los avances en la Neurociencia Cognitiva y la Ley, especialmente la ley penal. ¿No es una anomalía tratar temas propiamente y exclusivamente sociales, culturales, humanos, éticos en un contexto científico?. No, no solamente no es una anomalía, sino una magnífica noticia. Por fin los temas "específicamente humanos" (algunos preferirían "sociales") como la conciencia moral, las decisiones éticas y la conducta criminal se tratan desde una visión objetiva, sin prejuicios y con una voluntad claramente reformadora. 

La realidad de este debate - acerca de lo que sabemos del funcionamiento del cerebro de los humanos en relación con la conducta criminal - esta sustentada en varios avances:

1.- Que la biología humana tiene que ver con la conducta criminal ya está fuera de dudas. Ya se puede plantear el tema sin que los "ortodoxos" se rasguen las vestiduras - es verdad que algunos de ellos ya se han jubilado - porque hay numerosas evidencias que sustentan esta relación. El psicólogo y criminólogo, Adrian Raine, pionero de la Neurocriminologia acaba de publicar un libro, The anatomy of violence, que compila los avances en las bases biológicas de la conducta criminal. Magnífico libro y recomendable , de un gran psicólogo que investiga desde los años 80 las relaciones entre la biología, la psicología y la conducta violenta.


2.- También esta fuera de toda duda razonable que la causalidad del comportamiento criminal, como de cualquier otro, esta en la actividad mental del sujeto. La forma como son las personas psicológicamente en interacción con las demandas situacionales proximales acaban influyendo en las decisiones que anteceden a las conductas delictivas. Esos procesos se han descrito en términos de operaciones cerebrales y, con menos precisión, también en términos de operaciones mentales. Los individuos toman las decisiones -y eso se puede monitorizar en la actividad cerebral - que se convierten en sus actos y conductas. En un reciente Simposium Neuroethics: from Lab to Law que tuvo lugar en Noviembre del año pasado en Barcelona, tuve la ocasión de defender la idea de que las personas que cometen delitos graves no realizan acciones violentas o delictivas porque son "malas personas" sino que toman decisiones de actuar violentamente o de forma deshonesta, amoral, dañina o ilegal. En este Simposium analizamos a fondo los avances en el conocimiento de las bases bio-psico-sociales de la ética aplicada al ámbito de la conducta criminal. También aquí los avances científicos son sólidos y nos permiten ver la explicación de la conducta criminal y las aplicaciones técnicas desde una visión claramente científica, y



 3.- Los juristas admiten y reelaboran sus teorías y modelos, acerca de la responsabilidad y el libre albedrío, a la luz de estos avances, llegando a cuestionarse si la "culpabilidad" - elemento central de la arquitectura del código penal - quizas sea una "característica" propia de los humanos que no existe. Las consecuencias para la aplicación de la ley penal son drásticas, hasta el punto que algunos juristas afirman con toda claridad que la responsabilidad penal no existe porque los seres humanos no son sujetos con libertad de elección.



Un último comentario y una información reciente. La generalidad del debate acerca de las implicaciones que tienen la Neurociencia en el Derecho penal ha sobrepasado los límites del mundo que solemos llamar "avanzado". A las ya numerosas publicaciones anglosajonas sobre la temática se une este monográfico sobre Neurociencia y Derecho Penal, surgido del Seminario de Barcelona que hemos mencionado antes. En este volumen extenso que los Dres. Eduardo Demetrio y Manuel Maroto han dirigido y compliado, se incluyen aportaciones variadas de muchos autores (de distintas disciplinas) que participaron en el Seminario. Desde análisis sobre libertad de acción, determinismo, ilusión de voluntad, culpabilidad atribuida, imputabilidad, peligrosidad o psicopatía hasta validez jurídica de las pruebas biológicas, etc... se profundiza en tópicos de gran interés y trascedencia suscitados por la irrupción de la neurociencia y la genética en el quehacer de los juristas y el resto de agentes que participan en la administración de la justicia.