El fuego: la primera arma de destrucción masiva
Cada verano contemplamos las mismas imágenes: miles de hectáreas calcinadas, pueblos evacuados, viviendas destruidas y un paisaje reducido a cenizas. Ante esta gran calamidad nos quedamos abrumados y asustados. Hablamos del cambio climático, de la sequía, del viento o de la gestión forestal. También se suele plantear un tema más incómodo que son las causas humanas directas de los incendios, que el código penal incluye. Seguimos interpretando los incendios casi exclusivamente como un problema ambiental, pero también tienen una faceta criminal y delictiva. Son una forma de violencia social grave y conviene analizarla desde esta perspectiva sobre todo para considerar nuevos recursos preventivos. En una de las escenas más memorables de la famosa película 2001: Una odisea del espacio, Stanley Kubrick imagina el nacimiento de la tecnología humana. Al inicio de la película un primate descubre que un hueso puede utilizarse como arma. Lo levanta, golpea con él y, en uno de los cortes más ...