¿“Delincuente sexual” o “persona condenada por un delito sexual”? No son exactamente lo mismo
En el lenguaje cotidiano, e incluso – y esto es en parte el motivo de este post - en algunos textos profesionales, se utiliza con frecuencia las expresiones «delincuente sexual», «agresor sexual» o «condenado por un delito sexual» como si fueran equivalentes. Pero no lo son. La diferencia puede parecer únicamente terminológica, aunque en realidad tiene consecuencias importantes para comprender la conducta delictiva, valorar el riesgo de reincidencia y decidir qué tipo de intervención necesita cada persona. Las palabras que utilizamos para describir a quienes han cometido delitos no son neutrales. Algunas expresiones describen un hecho; otras parecen definir a la persona entera. Esto ocurre con dos denominaciones que suelen emplearse como si fueran equivalentes: “delincuente sexual” y “persona condenada por un delito sexual”. Aunque ambas pueden referirse a las mismas personas, no significan exactamente lo mismo. Decir que alguien es una «persona condenada por un delito sexual» des...